
Lirandzo, de 16 años, vivía en Chamankulo, con sus padres, que eran muy estrictos y tenían menos comunicación con ella. Lirandzo pasaba la mayor parte del tiempo leyendo novelas, sola en casa. Como era muy guapa, recibía muchos cumplidos, pero no sabía cómo afrontarlos debido a su timidez.
Al igual que muchas niñas, no tenía acceso a la información sobre las leyes que podían protegerla de los abusos y el acoso sexual en la escuela. El profesor de Lirandzo en la escuela, no respetaba a las niñas, y siempre se les insinuaba, especialmente a Lirandzo que no entendía la situación. La insistencia del profesor James con Lirandza se hizo cada vez más grave hasta que acabó abusando de ella. Lirandzo se sentía perdida y no se sentía cómoda para contar con el apoyo de sus padres.Lirandzo se sentía cada vez más sola y el sentimiento de asco por lo que le ocurría crecía, junto con el dolor y el miedo de que lo mismo pudiera ocurrirles a otras chicas de su edad. Una noche Lirandzo escribió la siguiente carta: "cuando se silencian las voces, se protege al agresor, se detiene el acoso" y se suicidó.