Asomaba el ocaso de la mañana, como todos los días salí a cazar para traer el alimento a casa. Mi esposa atiende los quehaceres del hogar en mi espera y cuida de los niños.
Caminé varios kilómetros hasta cazar un animal y volver, una rápida labor gracias a mi experiencia.
Mi hijo mayor cumplía la edad necesaria para enseñarle las diferentes técnicas de caza.
Un día mientras volvía de cazar, me encontré con un campo desértico, árboles talados por trabajos de minería, un ambiente desolador.
La causante de la deforestación presente, es una empresa que extrae minerales del suelo, se extiende hasta ocupar gran parte del lugar, causando la migración de la fauna.
Seguía practicando la agricultura y la caza, pero el lugar que alguna vez conocí.
Ya no era el mismo, ya no había árboles, las cuencas hidrográficas contaminadas y el aire que respiraba ya no lo sentía tan puro como antes, consecuencias que dejó la extracción del suelo.
La empresa se convierte en una de las multinacionales más ricas del mundo, pero a su paso, es la causante de un cambio en el contexto de las familias, quienes ya no tienen acceso a los medios naturales de supervivencia,
Conduciendolos a adaptarse a la vida occidental, así mismo, generando un gran impacto en el suelo, agua y aire del entorno comunitario. Así dejando en riesgo a las comunidades y un futuro incierto.
Te invitamos a que conozcas más sobre esta historía a través de la entrevista realizada a Rafael en nuestro pódcast:
La comunidad Wayuu y la mina de carbón en La Guajira
También puedes conocer una versión extendida de este video en el canal personal de Youtube de Rafael: Crónica Ambiental