
Los jóvenes, puntas de lanza de la nación, representan el 65% de la población camerunesa, la mayoría de los cuales están desempleados.
Yo, Koda, era uno de los jóvenes ociosos.
Soñaba con construir una hermosa casa, comer buena comida, tener vehículo propio....
Así que en 2012 entré en el IFER de Mokolo, donde recibí una formación general y técnica profesional de calidad. Me formé, al igual que mis compañeros de clase, con responsables de prácticas experimentados y en el centro con maestros cualificados. Tras cuatro años de formación, realicé la defensa de mi proyecto MPE (Mi Primera Empresa) sobre la producción de maíz y obtuve un certificado de finalización de la formación.
Durante una reunión con los responsables de las EMF (Instituciones de Microfinanciación) presenté mi proyecto que me permitió obtener financiamiento.
Ya tenía un ámbito personal que podía valorizar.
El asesoramiento del CDD ( Comité Diocesano de Desarrollo) me orientó en el inicio de mis proyectos.
Comencé con la producción de dos hectáreas de maíz. Tras la venta de este en julio de 2016, emprendí la ceba de ovejas. Hoy en día, gracias a la formación, tengo una vida estable, una vivienda y he encontrado un trabajo.
Confirmo lo que me dijeron, «¡en el IFER entras pobre y sales rico!», y animo al resto de jóvenes a que se formen allí.
This Spanish translation has been possible thanks to the PerMondo project: Free translation of website and documents for non-profit organisations. A project managed by Mondo Agit. Spanish translator: Irene Caramazana Bueno. Proofreader: Juan Antonio Herrera.

