Antes del descubrimiento de la cultura no indígena, los pueblos Suruí vivíamos en paz y protegidos de las enfermedades. Eso ocurrió hasta 1968.
Hoy en día, después del contacto con los no indigenas, enfermedades como la diabetes, la fiebre y la malaria se han propagado entre nosotros.
Con esta inquietud un joven llamado Narayamat Suruí pensó en crear el centro de medicina tradicional Olawatawah, en el año 2015.
Y ese mismo año se construyó el espacio para el centro.
Con la ayuda de nuestros compañeros hemos conseguido construir malocas y hospedajes.
Allí, acogemos a turistas y alumnos.
Por eso utilizamos cada vez más nuestras plantas medicinales con niños, jóvenes y adultos.
Pues, a menudo, en los hospitales nos atienden mal. Además, respetamos más nuestra cultura y nuestras plantas medicinales.
Nuestras plantas realmente curan y protegen nuestro cuerpo.
Nuestro objetivo es crear un hospital en nuestra propia aldea más adelante.
Somos jóvenes indígenas, guerreros y construiremos un mejor futuro para nuestra población.
Esta es nuestra lucha por el bienestar de nuestra comunidad y de todos los pueblos indígenas.
Además de las plantas medicinales, el centro Olawatawah está plantando 10.000 árboles frutales y de madera dura. Como castaño, anacardo, caoba y asaí, entre otros.
¡En el futuro cosecharemos lo que sembramos!
Traducción: Mónica Hurtado