
Morena, que vive en la ciudad de Maputo, en el barrio de Maxaquene, fue vista en compañía de otras mujeres "sueltas" por un vecino.
Al día siguiente, cuando despertó, su casa estaba llena de vecinos que le ordenaron que se fuera porque estaba haciendo un trabajo "sucio" que podía "contaminar" a otras chicas de la zona y "robarles a sus maridos" Morena se sintió humillada y violada con los insultos de los vecinos. Y fue a pedirle ayuda a su amiga Ana que le aconsejó que se fuera del barrio.
Morena pensó en todo lo que había ganado en su vida, fruto de su trabajo, sin robar a nadie; simplemente usando su cuerpo. Morena se preguntó: "Si es mi cuerpo, ¿por qué los vecinos tienen que controlar lo que hago con él?

Morena pidió a la policía que mediara en el problema que la frustraba por culpa del comportamiento de los vecinos. La policía aconsejó a Morena que fuera a las casas de los vecinos y entregara una "citación".
Los vecinos temieron recibir la citación policial, e hicieron declaraciones acusando a Morena de vivir como una “suelta". La policía les preguntó si un día se había comportado mal, si tenía problemas en el vecindario. Ni un solo vecino pudo probar la culpabilidad de Morena.
Los derechos humanos son para todos los seres humanos, independientemente de la raza, el color, la ocupación profesional y deben ser respetados.
“Traducción hecha por Daniel Gil, estudiante de traducción de la Vrije Universiteit Brussel”